Steven Spielberg: Vida, obra y legado de un genio del cine
Introducción
Hablar de Steven Spielberg es rendir homenaje a una figura fundamental en la historia del cine contemporáneo. Considerado con justicia como uno de los directores más influyentes de todos los tiempos, su huella se extiende por décadas, géneros, generaciones y tecnologías. Desde su primera cámara casera hasta sus megablockbusters, Spielberg ha revolucionado la narrativa audiovisual, creado universos inolvidables y redefinido el espectáculo de ver cine. Pero su legado va mucho más allá de los efectos especiales o las taquillas millonarias: es también un narrador empático, un innovador técnico, un filántropo comprometido y un símbolo de la unión entre arte y comercio. Este informe recorre, en un tono cordial y cercano, todos los grandes capítulos de su vida y obra, destinado a celebrar a Spielberg como artista, visionario y ser humano.
Infancia y familia: Los orígenes de una mente curiosa
Nacido el 18 de diciembre de 1946 en Cincinnati, Ohio, Steven Allan Spielberg creció en el seno de una familia judía asquenazí cuyos miembros marcaron profundamente su sensibilidad y sus intereses intelectuales. Su madre, Leah Adler Posner, era pianista y restauradora, mientras que su padre, Arnold Spielberg, ejercía como ingeniero eléctrico y fue pionero en el desarrollo informático. Esta combinación de arte y tecnología en el hogar sembró la semilla de una creatividad polifacética. Se relata que siendo niño, Steven sentía fascinación tanto por los juguetes mecánicos como por la música que llenaba la casa.
Sin embargo, la infancia de Spielberg no estuvo libre de sombras. El director ha contado a menudo el impacto que tuvo en él el divorcio de sus padres, así como los frecuentes cambios de ciudad que realizó la familia en busca de nuevas oportunidades laborales. Su niñez transcurrió entre Nueva Jersey y Arizona, rodeado de sus hermanas Anne, Sue y Nancy, con quienes compartía juegos y pequeñas aventuras para evadirse de las dificultades domésticas.
En el colegio, a Spielberg no le seducían especialmente los estudios convencionales. Prefería soñar despierto, experimentar con pequeños montajes teatrales y jugar con trenes eléctricos, un regalo recurrente de su padre. Precisamente, su primera filmación fue un accidente de trenes escala reproducido con sus juguetes, documentado con una de las cámaras familiares. Así, desde muy pequeño, el cine se convirtió en su refugio creativo y emocional.
Este temprano ejercicio de contar historias visuales fue alentado por el entorno familiar: las improvisadas actuaciones de sus hermanas y el estímulo técnico de su padre contribuyeron a moldear su mirada. Sin embargo, la identidad judía y las dificultades para integrarse plenamente en las comunidades en las que vivían también influyeron en su cosmovisión, como lo relataría más tarde Spielberg, reconociendo haber sentido en ocasiones vergüenza o incomodidad por su religión y haber soportado episodios de antisemitismo escolar.
Así, la infancia y juventud de Steven Spielberg no sólo explican ciertas constantes temáticas de sus películas (la familia, el niño protagonista, el sentimiento de pertenencia), sino que también revelan el germen de su deseo por forjar mundos alternativos y mejores a través de la cámara.
Educación y formación académica: La senda autodidacta
La pasión de Spielberg por el cine fue tan temprana como persistente. A los 12 años ya experimentaba con cortometrajes de 8 mm y a los 16 realizó “Firelight”, una película de ciencia ficción de larga duración rodada con escasos recursos familiares y protagonizada por amigos y parientes. Este trabajo prefigura elementos que luego veríamos en “Encuentros Cercanos del Tercer Tipo”: seres de otro planeta, la fascinación por lo desconocido y la capacidad para emocionar sin grandes medios.
No obstante, el acceso a una educación formal en cine no le resultó sencillo. Spielberg fue rechazado en tres ocasiones por la Escuela de Teatro, Cine y Televisión de la Universidad del Sur de California. Sin dejarse vencer por el desaliento, ingresó finalmente en la Universidad Estatal de California, Long Beach. Si bien compaginaba los estudios con trabajos ocasionales y la búsqueda constante de una oportunidad profesional en la industria, llegó a completar su licenciatura muchísimos años después, en 2002, como un gesto especial para sus padres y para dar ejemplo a sus propios hijos.
Paralelamente a su formación académica, Spielberg se introdujo en el ambiente de Universal Studios, primero como pasante no remunerado en el departamento de edición. Pronto comenzaría a rodar escenas para series televisivas y, más importante aún, su cortometraje “Amblin’” (1968) capturaría la atención de los productores y le abriría las puertas de su carrera en Hollywood.
Puede afirmarse que, aunque la “escuela” de Spielberg no fue convencional, su experiencia, audacia y mirada empírica le permitieron aprender casi todo lo necesario sobre narrativa audiovisual antes de debutar como profesional.
Primeros trabajos y cortometrajes: El nacimiento de un narrador nato
Los primeros pasos profesionales de Spielberg muestran a un joven inquieto y prolífico. Tras foguearse con cortos de sobremesa, dos de ellos —“Escape to Nowhere” y “Firelight”— ganaron reconocimientos locales y consolidaron su vocación de cuentista visual. El salto vendría en 1968 con “Amblin’”, su primera obra en 35 mm. Este corto, de tintes románticos y sensibilidad folk, gustó tanto a los ejecutivos de Universal que le ofrecieron un contrato de siete años para dirigir episodios de televisión y, más adelante, largometrajes.
Durante esta etapa, Spielberg dirigió capítulos para series como “Columbo”, “Marcus Welby, M.D.” y “Night Gallery”, donde demostró una habilidad inusual para crear atmósferas, modular la intriga y extraer interpretaciones memorables hasta de actores experimentados.
En 1971, dirigiendo para televisión, alcanzó su primer reconocimiento generalizado con “Duel” (“El diablo sobre ruedas”), una angustiante TV-movie que convirtió una premisa mínima —un hombre acechado por un camión en la carretera— en una pieza maestra del suspense. La película fue tan apreciada que se estrenó en cines en Europa y estableció las bases del estilo visual y narrativo de Spielberg: tensión progresiva, construcción minuciosa del clima y atención a los detalles.
Este período okupa poco espacio en las biografías pero fue clave para que Spielberg puliera su estilo y ganara confianza como narrador. El “reto a la muerte” de “Duel” puede verse, simbólicamente, como la metáfora inaugural de una carrera dispuesta a desafiar los límites y a capturar al público con las armas del puro cine.
Década de 1970: El advenimiento del blockbuster y la madurez creativa
Tiburón y la invención del espectáculo moderno
La década de 1970 constituye el momento en que Spielberg deja de ser una joven promesa para convertirse en el rostro del Nuevo Hollywood. En 1974 debuta en el cine con “The Sugarland Express”, una road movie de corte dramático-social protagonizada por Goldie Hawn. Aunque no fue un éxito de taquilla masiva, la cinta recibió elogios de la crítica, ganó el premio a Mejor Guion en Cannes y, sobre todo, marcó el inicio de la legendaria colaboración Spielberg–John Williams.
Pero el gran punto de inflexión llegaría un año después con “Tiburón” (Jaws, 1975). Contra todas las dificultades (rodaje accidentado, problemas con el tiburón mecánico, superaciones de presupuesto), Spielberg logró una obra maestra del suspense, la tensión narrativa y el manejo de los recursos más simples: la sugerencia, lo insinuado, la amenaza invisible.
“Tiburón” no solo arrasó en taquilla; cambió la historia del cine. Inventó el concepto moderno de “blockbuster” estival, irrumpió con una campaña de marketing sin antecedentes y marcó el inicio de una nueva era: la de la superproducción pensada para públicos globales desde su estreno.
La colaboración con John Williams materializó la mítica banda sonora de dos notas que todo el mundo reconoce al instante, y el personaje del tiburón —casi invisible en pantalla durante la mayor parte del metraje— se convirtió en uno de los “monstruos” más icónicos del cine universal. De este modo, el joven Spielberg logró impactar a una generación entera y, de paso, ingresar en la mitología de la cultura popular.
Encuentros en la Tercera Fase: La ciencia ficción humanista
Ya instalado como estrella en Hollywood, Spielberg elige dar un giro y firmar “Close Encounters of the Third Kind” (1977). Apostó por una ciencia ficción de tono íntimo, casi familiar, muy diferente del espectáculo bélico de “Star Wars”, estrenada ese mismo año.
“Encuentros cercanos del tercer tipo” explora la fascinación del hombre por lo desconocido, la comunicación y el misterio sideral desde la óptica de la emoción y el asombro, no del miedo o la violencia. El uso innovador de efectos especiales, la dirección de actores y el guion tan abierto a la interpretación hicieron de esta película un clásico instantáneo y consolidaron a Spielberg como autor con visión, no sólo como director de taquillazos.
Década de 1980: Consolidación, éxitos imperecederos y nuevos experimentos
Indiana Jones y la épica de aventuras
En 1981, Spielberg se alía con George Lucas para crear uno de los personajes más carismáticos del cine: el arqueólogo y aventurero Indiana Jones. “En busca del arca perdida” (Raiders of the Lost Ark) revitalizó el género de aventuras y seriales, combinando ritmo vertiginoso, humor, acción y homenajes a las películas de los años 30 y 40.
La saga Indiana Jones —con cuatro películas hasta la fecha y una quinta en camino— no solo estableció nuevas cotas comerciales, sino que renovó el lenguaje cinematográfico popular. Harrison Ford se consagró como héroe de masas, y las secuencias de acción y persecución siguen siendo referencia obligada para cineastas de todo el mundo.
E.T. El Extraterrestre: Emoción, familia y amistad universal
En 1982, Spielberg volvió a tocar el corazón del público con “E.T. el extraterrestre”, una narración sobre la inocencia, el abandono y la amistad, protagonizada por un niño y una criatura de otro mundo. Inspirada en experiencias personales tras el divorcio de sus padres, la trama se construyó como una carta de amor a la infancia y a la familia elegida, no la biológica.
La película batió récords de recaudación y recibió elogios unánimes de crítica, público y académicos. Ganó cuatro premios Oscar y se encuentra entre las favoritas de muchos cineastas actuales. El diseño del personaje de E.T., los efectos especiales y la entrañable banda sonora de John Williams lograron una fusión emocional pocas veces vista en el cine familiar americano.
Diversificación temática y nuevas pruebas
Spielberg no se dejó encasillar. Durante los 80 rodó dramas sociales como “El color púrpura”, películas bélicas como “El imperio del sol” y experimentó incluso en la comedia con títulos como “1941”. Simultáneamente, su papel como productor se expandía a fenómenos como “Regreso al futuro”, “Los Goonies” y “Gremlins”, cimentando aún más su estatus de Rey Midas de Hollywood.
En esta etapa también inicia su relación de trabajo con Kathleen Kennedy, quien desde “E.T.” ha producido o co-producido casi todos sus filmes, y con Allan Daviau y Janusz Kaminski en la fotografía.
Década de 1990: De los blockbusters a los dramas históricos
Parque Jurásico y el renacimiento de los efectos especiales
El año 1993 fue doblemente importante: por un lado, Spielberg estrenó “Jurassic Park”, un hito en la historia de los efectos visuales y digitales. Esta adaptación de la novela de Michael Crichton devolvió a la vida a los dinosaurios y logró que el público mundial sintiera asombro genuino ante lo nunca visto gracias al uso de animatronics y CGI. El éxito fue colosal, superando récords de taquilla y confirmando la capacidad casi ilimitada de Spielberg para conectar con las masas.
La lista de Schindler: El artista comprometido
Pero ese mismo año, Spielberg firmó la que muchos consideran su obra maestra absoluta: “La lista de Schindler”. Esta cinta en blanco y negro, basada en hechos reales y en la novela de Thomas Keneally, narra la historia de Oskar Schindler, industrial alemán que salvó a más de mil judíos del Holocausto.
El rodaje fue emocional y personal; Spielberg, de raíces judías, abordó con respeto, madurez y crudeza uno de los episodios más oscuros de la humanidad. La película ganó siete Oscar —incluyendo Mejor Película y Mejor Director— y fue saludada como un punto supremo en la representación cinematográfica del sufrimiento judío y de la redención personal. Su trascendencia fue tal que al año siguiente, el director impulsó la creación de la Shoah Foundation, dedicada a recopilar, preservar y difundir testimonios de supervivientes del Holocausto y otros genocidios.
Salvar al Soldado Ryan y la reinvención del cine bélico
En la segunda mitad de los 90, Spielberg volvió a la Segunda Guerra Mundial con “Salvar al soldado Ryan” (1998). La película renovó el realismo en las escenas bélicas, especialmente en la secuencia inicial del desembarco en Normandía, y consagró a Tom Hanks como protagonista de dramas épicos. Por esta cinta, Spielberg ganó un nuevo Oscar a mejor dirección, sumando así dos galardones en esa categoría.
Siglo XXI: Proyectos recientes y futuros
Siglo XXI: Entre la memoria, la innovación y el compromiso social
Entrado el nuevo milenio, Spielberg ha demostrado una envidiable capacidad de adaptación. Incursionó varias veces en la ciencia ficción y el thriller político, dirigió “A.I. Inteligencia artificial” —proyecto heredado de Stanley Kubrick— y “Minority Report”, ambas destacadas por su exploración de la humanidad frente a la tecnología. También volvió a trabajar con Tom Cruise o Tom Hanks en películas como “La guerra de los mundos” y “Atrápame si puedes”.
Uno de sus focos recurrentes ha sido la historia de Estados Unidos en sus capítulos más complejos, como se ve en “Múnich”, “Lincoln” y “Los archivos del Pentágono”, que confrontan temas como el terrorismo, las libertades civiles y los conflictos morales del poder político.
En 2011, Spielberg cumplió su sueño de adaptar “Las aventuras de Tintín” en colaboración con Peter Jackson, mostrando su interés por la cultura europea y la experimentación con el cine en 3D.
Proyectos recientes y futuros
Entre las películas más recientes destaca “Ready Player One” (2018), que rinde homenaje a la cultura pop y la ciencia ficción ochentera, y “West Side Story” (2021), una reinterpretación moderna del musical clásico centrada en la inclusión, la diversidad y los retos de las comunidades latinas en Estados Unidos.
Su cinta “Los Fabelman” (2022), aclamada por la crítica, es probablemente la más personal: una mirada semi-autobiográfica a su infancia y su despertar como narrador visual, con la familia y la creatividad como ejes estructurales.
De cara al futuro, Spielberg tiene en marcha una película original de ciencia ficción centrada en OVNIs prevista para 2026, con un reparto estelar encabezado por Emily Blunt, Josh O’Connor, Colman Domingo y Colin Firth. Como es habitual, la banda sonora será firmada por John Williams, marcando su 30ª colaboración conjunta y mostrando una vez más la vigencia de ambos como dupla creativa en el siglo XXI.
Estilo cinematográfico y técnicas narrativas
Hablar del “estilo Spielberg” supone describir una fusión de audacia técnica, inteligencia narrativa y emoción visual. El director combina recursos de la narrativa clásica con avances técnicos punteros y un sentido muy especial para los ritmos, el suspense y el clímax emocional.
Entre las características más citadas del cine de Spielberg destacan:
- Suspensión de la incredulidad: Spielberg es maestro en mantener al público al borde de la butaca, haciendo plausible lo imposible, como se observa en las escenas acuáticas de “Tiburón” o las persecuciones en “Indiana Jones”.
- Uso de la iluminación y la música: La colaboración con John Williams ha llevado a escenas icónicas que integran sonido e imagen de forma magistral.
- Puesta en escena detallista: Nadie iguala su dominio del travelling, el plano secuencia y la construcción de atmósferas desde los objetos cotidianos y la ambientación.
- Gestión del ritmo narrativo: Spielberg sabe dosificar la acción y bajar la intensidad para propiciar la identificación y el respiro emocional.
- Temas recurrentes: La familia, el niño perdido o desarraigado, el choque entre la inocencia y la violencia del mundo adulto, la búsqueda de la verdad y la justicia son constantes de su filmografía.
En cuanto a técnicas narrativas, Spielberg explora la subjetividad de los personajes (especialmente los niños), recurre al juego de luces y sombras y a menudo utiliza planos subjetivos y primeros planos cargados de significado.
La colaboración con John Williams: Una de las duplas más legendarias del cine
Desde “The Sugarland Express” (1974), Steven Spielberg y John Williams han construido una de las sociedades creativas más duraderas y fructíferas de la historia del cine. Williams ha compuesto la música de prácticamente todas las películas del director, dotando a cada una de ellas de una identidad sonora única y, en muchos casos, inmortal.
La banda sonora de “Tiburón”, tan simple como inolvidable; la partitura emocionada de “E.T.”; la épica de “Indiana Jones”; la sobrecogedora tristeza de “La lista de Schindler”; y los temas grandiosos de “Parque Jurásico”, son solo algunos ejemplos del impacto que Williams ha tenido en la obra de Spielberg y, por extensión, en la cultura popular mundial.
Ambos no solo se acompañan en lo profesional, sino que se retroalimentan en la creación: Spielberg reconoce que muchas de sus decisiones de montaje y planificación están inspiradas o condicionadas por cómo imagina la música de Williams, y viceversa.
Premios y reconocimientos
Steven Spielberg acumula un palmarés realmente impresionante que incluye, entre otros logros:
| Premio | Número de nominaciones | Número de premios ganados | Películas premiadas |
|---|---|---|---|
| Oscar (Academy Awards) | 9 (dirección) | 2 (Mejor Director), 1 (Mejor Película como productor) | La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan, La lista de Schindler (productor) |
| Globos de Oro | 20+ | 4 (Mejor Director, Mejor Película) | La lista de Schindler, Salvar al soldado Ryan, E.T., Los Fabelman |
| BAFTA | 12+ | 2 (Mejor Película, Mejor Director) | La lista de Schindler |
| Emmys | 7+ | 4 | Por producciones televisivas |
| Cannes, Venecia, Berlín | — | Múltiples premios honoríficos | Carrera y películas específicas |
| Otros (AFI, Kennedy Center, Legión de Honor, etc.) | — | Gran cantidad de galardones y honores de por vida | — |
Spielberg es también uno de los directores más nominados de la historia de los Oscar, codeándose con leyendas como William Wyler, Martin Scorsese y Frank Capra.
El reconocimiento es también global: en 2023 recibió el Oso de Oro honorífico en Berlín, símbolo de la trascendencia internacional de su obra y su impacto cultural.
Impacto en la industria del cine
La influencia de Spielberg va mucho más allá de sus películas. Su papel fue decisivo en el giro industrial conocido como “Nuevo Hollywood”, periodo en el que directores jóvenes asumieron el control creativo y transformaron la industria, introduciendo nuevos géneros, una visión menos censurada del mundo y una mentalidad más global respecto al público.
Spielberg inventó el blockbuster estival, renovó los efectos visuales y digitalizó la producción audiovisual. Fue pionero en la integración de marketing, licencias y expansión transmedia de las franquicias —un modelo que cambió la relación del espectador con las historias y con la propia industria cinematográfica.
Millones de espectadores han crecido con sus películas y, a la vez, decenas de directores y directores de efectos especiales citan a Spielberg como referencia obligada: sus recursos estilísticos, su capacidad para “contar un cuento” y el equilibrio entre corazón y técnica son estudiados en escuelas de cine de todo el mundo.
No menos importante, Steven Spielberg es también uno de los impulsores del cine independiente de gran presupuesto (con DreamWorks y Amblin), del compromiso social en el séptimo arte y de la presencia de la memoria histórica en la pantalla global.
Fundación DreamWorks y roles empresariales
En 1994, Spielberg se asoció con Jeffrey Katzenberg y David Geffen para fundar DreamWorks SKG. Su objetivo: conciliar libertad creativa, innovación y control empresarial en la industria del entretenimiento. DreamWorks fue un innovador en la animación digital y la producción de contenido transmedia; con éxitos como “Shrek”, “Madagascar”, “Kung Fu Panda”, “Cómo entrenar a tu dragón”, y, en el terreno de acción real, “Rescatando al soldado Ryan”, “Belleza Americana” y “Gladiador”.
El estudio impulsó una nueva generación de talentos y contribuyó al desarrollo tecnológico del sector. A lo largo de su historia, DreamWorks Animation llegó a ser el máximo rival creativo de Disney y su logotipo —un niño pescando en la luna— ha quedado grabado en la retina de millones de espectadores.
En 2016, Amblin Partners, dirigida por Spielberg, adquirió la mayoría de los activos de DreamWorks, reafirmando su control sobre un sello caracterizado por la creatividad y la innovación.
Innovaciones técnicas y efectos especiales
Ningún otro director ha contribuido tanto a la evolución de los efectos especiales y visuales como Steven Spielberg. Fue pionero en el uso de animatronics y CGI, especialmente desde “Parque Jurásico”. Su apuesta fue siempre por una mezcla equilibrada entre efectos prácticos (dinámicos, verosímiles) y digitales (más flexibles y espectaculares).
La revolución técnica de títulos como “Tiburón”, “Encuentros cercanos”, “E.T.” y “Jurassic Park” está documentada en la historia del cine como hitos en la representación visual y sonora de lo imposible. La colaboración con el maestro de efectos especiales Stan Winston y compañías de vanguardia como ILM (Industrial Light & Magic) permitió a Spielberg “dar vida” a mundos y criaturas que antes sólo existían en la mente del espectador.
Hoy, la frase “efecto Spielberg” se utiliza para describir cualquier innovación en la puesta en escena visual, y el propio director sigue experimentando con tecnologías de última generación en proyectos futuros.
Vida personal y familia
Steven Spielberg ha estado casado en dos ocasiones. Su primer matrimonio, con la actriz Amy Irving, duró de 1985 a 1989 y tuvieron un hijo, Max Spielberg. Posteriormente, en 1991, Spielberg se casó con la actriz Kate Capshaw, a quien conoció durante el rodaje de “Indiana Jones y el templo de la perdición”. Juntos han formado una familia numerosa y heterogénea, con hijos biológicos, adoptivos e hijastros: Jessica Capshaw, Max Spielberg, Theo Capshaw, Sasha Spielberg, Sawyer Spielberg, Mikaela Spielberg y Destry Allyn Spielberg, muchos de los cuales trabajan en ámbitos relacionados con el arte o el entretenimiento.
La vida personal del director ha sido marcada tanto por la discreción como por el profundo compromiso familiar. En varias entrevistas ha destacado la influencia positiva de su esposa e hijos para su proceso creativo y su sentido de responsabilidad social. La diversidad en su familia —biológica y adoptiva, de diferentes orígenes y caminos— refleja también una concepción abierta de los lazos afectivos, tema recurrente en muchas de sus películas.
Es bien conocida la afición de Spielberg por coleccionar historietas y cómics, así como su pasión por el modelismo ferroviario, hobbies que nunca ha abandonado completamente y que aportan una mirada lúdica y nostálgica a su proceso creativo.
Filantropía y causas sociales
Steven Spielberg ha dedicado buena parte de su vida y fortuna a la filantropía. Tras el éxito de “La lista de Schindler”, fundó la Shoah Foundation (hoy USC Shoah Foundation), destinada a grabar, preservar y difundir testimonios de supervivientes del Holocausto y otros genocidios. Este archivo, con casi 60.000 testimonios, es hoy un recurso esencial para la educación y la lucha contra el antisemitismo, la intolerancia y el odio.
Otra iniciativa destacada es la Righteous Persons Foundation, creada con las primas de “Schindler’s List”, destinada a promover la memoria del Holocausto, la justicia social y actividades culturales y educativas para la comunidad judía. Spielberg también colabora activamente con la Starlight Children’s Foundation, la American Red Cross, la Make-A-Wish Foundation, fundaciones para el cáncer de mujeres y organizaciones de defensa de los derechos humanos y de los veteranos, entre muchas otras.
Durante la década de 2020, y especialmente tras los recientes repuntes del antisemitismo y la intolerancia a nivel global, Spielberg ha alzado la voz en favor de los derechos civiles y la defensa de la democracia, reforzando su legado no sólo como cineasta, sino como ciudadano comprometido.
Conclusión
Steven Spielberg representa, en el sentido más amplio de la palabra, un auténtico modelo de genio creativo moderno. Es artesano, artista, emprendedor y mecenas; alguien que concilia el instinto popular con la profundidad humanística y la innovación técnica. Sus películas no sólo han marcado el curso de la industria: han modelado el imaginario colectivo, abierto puertas a nuevas narrativas y democratizado la emoción y la fantasía. La vida de Spielberg demuestra que, detrás de cada gran obra, hay una historia personal de superación, curiosidad insaciable y, sobre todo, empatía.
A punto de festejar seis décadas de carrera, Steven Spielberg sigue más vigente que nunca, siempre dispuesto a sorprender, enseñar y conmover a públicos de todo el planeta. Su legado, construido película a película y testimonio a testimonio, no es sólo el de un director: es el de un verdadero contador de historias para la humanidad.
